Girostudi da un paso pionero para descifrar el exposoma químico humano midiendo la calidad del aire interior en Girona

El proyecto, en colaboración con la Universidad de Estocolmo, utiliza innovadores captadores de silicona para analizar los contaminantes de los hogares y evaluar su toxicidad directa sobre células pulmonares.

Dentro de la investigación en salud pública, la evidencia científica es clara: la genética solo explica un 30% de las enfermedades, mientras que el 70% restante lo determina el exposoma. El exposoma humano es el conjunto de las exposiciones no genéticas que recibimos a lo largo de la vida y la respuesta biológica que nuestro organismo da a ellas.

Dado que pasamos la gran mayoría de nuestro tiempo en espacios cerrados, el aire interior es un factor fundamental pero aún poco explorado. Por este motivo, Girostudi impulsa una campaña pionera de monitorización exclusivamente enfocada en la calidad del aire interior de 200 hogares de la ciudad de Girona.

Innovación analítica: en busca del contaminante desconocido

A través del proyecto EXPOAIR, liderado por el Dr. Adrià Sunyer Caldú, investigador de la Universidad de Estocolmo, se han instalado captadores de aire pasivos en los hogares de los participantes. La gran revolución de este estudio es el uso de equipos de alta resolución que permiten realizar un doble análisis químico:

  • Análisis dirigido: permite buscar y cuantificar de manera fiable listas de compuestos químicos conocidos y regulados.
  • Análisis no dirigido: una técnica avanzada que permite descubrir contaminantes nuevos o inesperados (como aditivos de plásticos o retardantes de llama) que de otro modo pasarían desapercebidos, lo que ofrece una imagen mucho más amplia de la diversidad química a la que estamos expuestos en nuestros hogares.

Más allá de la química: el impacto biológico real

El estudio va un paso más allá de elaborar un simple inventario de sustancias químicas. Los extractos de aire recogidos se someten a ensayos toxicológicos mediante células epiteliales pulmonares para evaluar su impacto directo en la viabilidad celular, la inflamación y el estrés oxidativo.

Para obtener una visión integral, estos datos ambientales interiores se cruzan con las muestras biológicas de los mismos participantes (sangre, orina y cabello). Actualmente, aún no existen estudios a escala global que monitoricen de forma simultánea el aire interior y muestras biológicas combinando análisis dirigidos y no dirigidos de esta magnitud.

Cruzar datos para actuar en salud pública

El gran valor de esta investigación es que permitirá cruzar los datos inéditos de aire interior con los registros oficiales de contaminación exterior, un hito que nos ayudará a entender exactamente cómo las emisiones penetran e interactúan en el entorno en el que vivimos.

Mientras que Girostudi mide físicamente el aire de dentro de las casas, la evaluación del aire exterior se obtiene a partir de la base de datos de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica de la Generalitat de Catalunya.

Estos datos son fundamentales, ya que la contaminación atmosférica exterior proviene casi por completo de la actividad humana. Contaminantes estructurales como los gases derivados del tráfico urbano tienen una toxicidad severa demostrada, y este cruce de información permitirá ver qué impacto terminan teniendo de puertas para adentro.

Todos los datos químicos y toxicológicos generados serán de acceso público. El objetivo final es comunicar estos resultados a los responsables políticos y a los organismos reguladores para impulsar mejoras reales en la salud pública y establecer políticas ambientales de futuro basadas en la evidencia científica.

La ciencia llama a tu puerta

Para hacer todo esto posible, la colaboración ciudadana es imprescindible. Abrir las puertas de tu casa a la investigación científica es un paso fundamental para mejorar y proteger la salud de todos.

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