La salud ambiental más allá de las grandes metrópolis: el Girostudi pone el foco en la diversidad territorial gerundense

Frente a los tradicionales estudios de salud concentrados en grandes capitales, la iniciativa de Dipsalut y la Generalitat de Catalunya analiza el impacto del entorno en 18 municipios de diferentes escalas y entornos geográficos.

Cuando los medios de comunicación hablan de contaminación, calidad del aire o estrés ambiental, la mirada suele dirigirse de manera casi exclusiva a las grandes zonas metropolitanas. Sin embargo, ¿qué sabemos sobre cómo impacta el entorno en la salud de las personas que viven en ciudades medianas, villas o municipios de carácter rural?

Históricamente, la investigación sobre el exposoma (el conjunto de factores ambientales, de estilo de vida y sociales que nos influyen a lo largo del tiempo) ha tenido un fuerte sesgo urbano. La falta de datos específicos fuera de las grandes urbes ha provocado que muchas políticas de salud pública se diseñen con patrones que no reflejan la realidad de municipios de escala menor o mediana.

Llenando el vacío de los grandes proyectos europeos

Si observamos la investigación sobre el exposoma a escala internacional, los grandes referentes ponen el foco casi exclusivamente en las áreas de alta densidad poblacional. Un ejemplo claro es el proyecto EXPANSE (financiado por la Unión Europea), que analiza cómo el entorno urbano afecta a la salud de 50 millones de personas, pero lo hace centrándose en grandes capitales como Barcelona, Atenas, Basilea o Utrecht.

Del mismo modo, muchos de los estudios pioneros liderados por centros de excelencia como el ISGlobal a menudo basan sus conclusiones en las dinámicas de macrourbes como Barcelona (con proyectos destacados como BREATHE, que mide la contaminación en las escuelas barcelonesas). Estos estudios son fundamentales, pero miden fenómenos muy ligados a la alta densidad: las islas de calor generadas por el asfalto, las grandes rondas de tráfico masivo o la contaminación industrial.

Pero ¿qué pasa con los efectos de la calefacción por biomasa en invierno en Sant Joan de les Abadesses? ¿Qué sabemos del impacto de estar rodeado de zonas agrícolas en Besalú o Porqueres? ¿Y cómo afectan la humedad y la movilidad del turismo estacional en Santa Cristina d’Aro?

A diferencia de estos grandes proyectos metropolitanos, el Girostudi cubre un vacío científico esencial a escala europea: descentraliza la investigación y demuestra que la salud ambiental debe medirse, también, en la pequeña y mediana escala.

Un mosaico territorial único: 18 municipios, 18 realidades

El Girostudi, impulsado por Dipsalut y la Generalitat de Catalunya, nace para corregir esta brecha. Mediante el seguimiento de 4.000 personas, el proyecto analiza la interacción entre la genética, las muestras biológicas (conservadas en el Biobanco del IDIBGI) y los factores ambientales propios de cada territorio.

La elección de los 18 municipios participantes no es casualidad; responde a la voluntad de representar la riqueza y diversidad de las comarcas gerundenses:

  • Montaña y Pirineo (Camprodon, Sant Joan de les Abadesses, Puigcerdà, Llívia): donde condicionantes como el clima de montaña, el tipo de calefacción o la dispersión geográfica juegan un papel clave.
  • Litoral y Costa (Palamós, Llançà, Santa Cristina d’Aro): con dinámicas marcadas por la brisa marina, el turismo estacional y la movilidad de la costa.
  • Valles y Entorno Agrorrural (Porqueres, Besalú, Les Preses, La Cellera de Ter, Vidreres): donde la actividad agrícola, la proximidad a la naturaleza y la vida de pueblo ofrecen un perfil de exposición propio.
  • Ciudades Medianas y Núcleos Urbanos (Girona, Figueres, Olot, Blanes, Banyoles): donde el tráfico, la contaminación acústica y la densidad urbana requieren un seguimiento detallado.

Ciencia de km 0 para decidir el futuro de la salud

Medir estos parámetros con el máximo rigor científico permitirá disponer, por primera vez, de evidencias locales de km 0. El objetivo final es contar con una fotografía de alta precisión del bienestar de la población gerundense que permita orientar las políticas públicas del territorio y adaptarlas a las necesidades reales de cada municipio, sea cual sea su tamaño.